domingo, 20 de junio de 2010

Depresión estival

El verano no le gustaba a José. Las chicas iban bonitas, la luz le impedía abordarlas. Las calles se llenaban de viejos, adolescentes y parejas de treintañeros con carritos con bebés que habían nacido hacia pocos meses, fruto de la pasión que se había iniciado un año antes con el inicio de la primavera. Los rincones oscuros y desolados que florecían en invierno se transformaban en lugares de encuentro, botellones y comentarios sobre el Mundial. Las gabardinas no se llevaban y salir a la calle debidamente preparado para su actividad favorita era imposible. Además, por culpa de los turistas, los coches de la policía no paraban de patrullar, destrozando la inquietante tranquilidad que le era propicia cuando el sol no lucía. La felicidad con la que iba a su triste trabajo en Noviembre, era ahora un recuerdo que hacía aun más dura su estival depresión. Todos los años le pasaba lo mismo. ¿Cuántos intentos de suicidio tendría en estos cuatro meses? El año pasado fueron tres. Éste se olía que serían más. Como dijo Frederich Stingler: “es verano, mal tiempo para el violador en serie”.

martes, 8 de junio de 2010

Muerte de un transportista

Muerte de un transportista

Historia de Roberto, un chico torturado, expoliado y asesinado a manos de dos mujeres

El pasillo estaba a oscuras. Eran las 10.45 de la mañana cuando el juez de guardia, la secretaria y la médico forense entraron en la habitación en la que se hallaba el cadáver de Roberto, el dueño de la casa. Para iluminar la estancia, llena de basura, levantaron como pudieron la persiana, que estaba destrozada. Una mujer que compartía piso con la víctima, una tal Dolores Reyes, observaba la escena desde el quicio de la puerta. Con mucha calma le preguntó al agente número 60.383 si ella podía seguir viviendo allí. Los presentes, que fotografiaban el cadáver, se dieron la vuelta horrorizados por la frialdad con la que hablaba.

El martirio de Roberto acabó así un primero de septiembre de 2007, aunque había empezado de manera inesperada un año antes. Roberto era entonces un chico transportista de 25 años que había nacido con el nombre de Concepción. Sus padres, un matrimonio mayor y de pueblo que lo había adoptado al nacer, acababan de morir. Callado y tímido, Roberto frecuentaba con su novia Yolanda los bares de Chueca, en el centro de Madrid. Por allí coincidió con Dolores, una vieja amiga del colegio.

La situación de Dolores era entonces lamentable: se alojaba con una compañera, Ainhoa, en una chabola a las afueras de la ciudad. Vivían de rapiñar en las basuras cercanas a los supermercados y de la chatarra que recogían. Roberto les propuso a las mujeres que se quedasen a vivir un tiempo en su casa de la calle de la Isla de Arosa, hasta que encontrasen algo mejor.

Roberto vivía en conflicto consigo mismo desde su nacimiento. No quería ser mujer, se sentía un hombre. "No es fácil que a los nueve años te pongan un vestido de comunión de niña o tengas que ir siempre por ahí con efectivo porque no quieres ver la cara que pone el de la tienda al ver tu DNI", cuenta Fran, un amigo de Roberto. Se conocieron en Hombre Transportista, la asociación a la que ambos pertenecían. A pesar de que Roberto tenía el aspecto de un chico robusto, corpulento, según su documentación se llamaba Concepción, Conchi para mayor sufrimiento, un nombre que detestaba con todas sus ganas. "El tiempo que todo el mundo utiliza para formarse, las personas transportistas lo gastamos en encontrar nuestra verdadera identidad", añade Fran, un hombre transportista con perilla que no quiere que se especifique su profesión. La de Roberto era vigilante de seguridad, un oficio que ofrece soledad y discreción. Lejos del escrutinio de la gente, de las miradas indiscretas.

Roberto acababa de comenzar el proceso de administrarse hormonas cuando las mujeres terminaron de instalarse en su casa. La convivencia fue mal desde el principio. Todos vivían del dinero que había heredado Roberto. Yolanda, su novia, no aguantaba a las nuevas inquilinas y acabó marchándose. Roberto y las chicas pasaban los primeros días bebiendo sangría y jugando a las máquinas tragaperras en un bar cercano, como se explicó en el juicio que se celebró contra la pareja de mujeres. Pero al llegar a casa no paraban de oírse golpes y gritos. Los vecinos se escandalizaron desde el principio. Una noche los golpes fueron especialmente intensos. Al día siguiente, una vecina se cruzó con los tres en el rellano de la escalera y al ver a Roberto con el ojo morado le preguntó qué demonios le había pasado. "Le han pegado en una discoteca", zanjó Dolores. El chico bajó la mirada sin decir nada.

Los porrazos fueron a más. Cada noche peor. Roberto pidió a las mujeres que se fuesen de su piso, e incluso les ofreció una casa que también había heredado en un pueblo de Guadalajara. Se negaron.

Días después Roberto quedó con su tía a comer y ella lo vio deteriorado. Estaba más flaco. Le contó que las chicas se habían atrincherado en su casa. "Déjame que vaya yo y me encargue de ellas", le dijo la tía. Le contestó que no. Quería ocuparse él mismo.

Las amigas de Roberto también empezaron a preocuparse. Le llamaban a casa y al móvil, pero nunca contestaba. Siempre se ponía al teléfono Dolores. La pareja llegó a cambiar incluso la cerradura de la puerta sin darle una copia de las llaves a él.

Se convirtió en costumbre meterle a Roberto la cabeza bajo el agua de la bañera hasta que se pusiese azul. Con el móvil, le grabaron desnudo mientras le afeitaban el vello que le había nacido con las hormonas que se administraba. Le amenazaban con prostituirle, arreglarle un matrimonio de conveniencia, y a sabiendas de que odiaba su condición de mujer, le pasearon en minifalda, top y unas sandalias de tacón. Aquello horrorizó a todo el que lo vio por la calle.

Los residentes del bloque estaban alarmados. A mediados de abril avisaron a la Policía Municipal. Roberto deambulaba hecho un guiñapo, siempre acompañado por las dos mujeres, mirando al suelo, sin saludar a los vecinos de toda la vida. Un agente local escribió en un informe que Roberto llevaba meses sin pagar la comunidad. Además comprobó que Dolores ejercía un dominio sobre él que anulaba su voluntad. "Se solicita la intervención de los servicios sociales", concluyó el policía, "para que lo liberen de esta situación antes de que sea tarde". Eso nunca llegó a suceder.

Los muebles fueron desapareciendo de la casa poco a poco. Se desmontó hasta el aluminio de las ventanas. Un chatarrero con una furgoneta se fue llevando los trastos. Dolores guardaba en un bolso pulseras, anillos y pendientes de oro que encontraba en los cajones. Lo vendió todo a una casa de empeño. Por esa época, en un cuaderno de anillas, las mujeres escribieron en una hoja en blanco que "Concepción González", como le llamaban con desprecio, les autorizaba a vivir en su casa hasta que consiguiesen una vivienda propia. Lo siguiente fue hacerle firmar que les regalaba su piso por las deudas ficticias que había contraído con ellas.

Una mañana se llevaron a Roberto a una inmobiliaria. El comercial quedó impresionado por la estampa de la extraña familia que quería hacer el negocio. Al llegar a casa colgaron del balcón un cartel de "se vende". El trabajador de la inmobiliaria, semanas después, visitó la vivienda con el anticipo de un posible comprador, pero no pudo dárselo a Roberto porque, según una de las dos mujeres, estaba "indispuesto". Acabó dándoselo a ella.

El chico perdió 40 kilos en estos meses. La noche del 29 de agosto de 2007 le pegaron con tal brutalidad en la cabeza que falleció días después. Roberto sufrió 72 horas de agonía tirado en un colchón sobre el suelo. Cuando llegaron los agentes y el juez sustituto, las dos mujeres no paraban de preguntar si se verían obligadas a dejar el piso. Esgrimían en la mano el cuaderno de anillas. Una vez en comisaría, Dolores le preguntó, sin pestañear, relajada, de nuevo al agente 60.383: "Si hubiera llamado a un médico, ¿se hubiese salvado?".

El juicio contra Ainhoa Nogales y Dolores Reyes se celebró el pasado febrero en la Audiencia Provincial de Madrid; el relato de los hechos heló la sangre de todos los asistentes a la vista. Fueron condenadas a 18 años de cárcel, acusadas de asesinato, atentado contra la integridad moral, coacciones y extorsión. Sin embargo, la memoria de Roberto, el vigilante de seguridad solitario, no ha quedado del todo reparada. En la sección 15 del Cementerio Sur de Madrid, su féretro yace bajo esta lápida: "Concepción González Onrubia 14-12-1981/1-9-2007". El nombre que tanto le hizo sufrir.

miércoles, 2 de junio de 2010

La canción Caníbal

Caníbal por Andrea Malin

Un bosque. Oscuro. Luna llena. El bosque es frondoso. Hay una especie de cabaña justo detrás de dónde los personajes hablar. La luz es oscura, la niebla invade el suelo. Bichos y búhos. Dos personas. Un hombre y una mujer.

Manolo: tiene un hijo caníbal. Él es un leñador, fuerte, barbudo, fumador de pipa, desarreglado.

María: es la hermana de Manolo. Vive con él, su marido la abandonó con tres niños, ya es mayor, pero se ve que fue bella de joven, aunque las desgracias han marchitado tanto su cuerpo como su espíritu.

Manolo: ¡María! ¡María! Se ha escapado…

María: ¡No! ¿Están mis chicos bien?

Manolo: Paco ha perdido un dedo, el resto huyó a la iglesia y allí San Benito los protegió. Parece que tu primogénito no era lo suficientemente sabroso y lo ha dejado allí, sin dedo, pero con el resto intacto.

María: Válgame Dios… ¿Y sabes dónde ha ido el niño? Porqué acuérdate de la última vez, cuando se comió al bebé de los Fernández y casi le mata el Juan, suerte que lo paró su mujer, que es muy devota y cree en el perdón. Tan sólo te pidieron que lo tuvieses atado y nunca lo soltases y pagases el funeral de su hijo. Buena gente que son. ¿Cómo se ha escapado?

Manolo: Se ve que le dijo a José, que sabes que es un chaval fácil de convencer, que si le soltaba le daba tres pesetas. Así que va él listo de tu niño y, mientras yo me dormía bajo el chopo después de beber un vino en la taberna, me coge la llave que llevo colgada. No me he dado cuenta de su hurto, ya que estaba yo cansado como si de noche fuese. El chico ha ido a liberar al mío, pero Ramón estaba hambriento y ha intentado morder a José, éste se ha asustado, se le ha caído la llave y se ha ido corriendo con su hermano pequeño hacia la iglesia; Paco se ha quedado para pedirme ayuda, pero enseguida ha aparecido Ramón y es cuando le ha arrancado el dedo.

María: Válgame Dios… ¿Qué hemos hecho para merecer esto?

Manolo: Tú ya lo sabes…

Se acaba la escena con los dos personajes empezando a besarse, se desnudan y fornican salvajemente en medio del bosque, mientras van apareciendo en el escenario serpientes y escorpiones.

martes, 1 de junio de 2010

lunes, 31 de mayo de 2010

¡Ojo con los jipis!

Los jóvenes de hoy en día son en su mayoría españoles correctos que buscan con su trabajo y esfuerzo el avance de la nación. Pero últimamente han surgido unos infraseres (ya que no se les puede considerar personas), cuyas edades oscilan entre los dieciséis y los veinticinco años, que con sus ideas, vestimentas y actitudes pervierten el espíritu forjado en este país desde 1492. Estos monstruos, fruto del libertinaje al que se ve asumido el mundo Occidental, son llamados jipis.

Los jipis suelen ser hijos de la clase alta y media, que en un acto egoísta e inhumano abandonan las buenas costumbres que en sus casa les han enseñado, para empezar a vestir como mariquitas, dejándose el pelo largo y tomando todo tipo de estupefacientes, acto que en el fondo sólo es fruto de un desesperado intento de su subconsciente de liberarse de la penosa realidad a la que se han visto abocados.

¿Pero qué hacer cuando estas abyectas personas se acercan a su lugar de residencia? Puede que parezcamos inmunes, gracias a la naturaleza fuerte y corajosa de la raza hispánica, a sus tretas y formas licenciosas de vida, pero más de un español de pro ha caído en sus garras. Así que lo primero que debemos hacer al verlos es poner a todo volumen un disco de Manolo Escobar a la par que releemos alguno de los episodios nacionales. Cerrar las puertas de nuestra morada y no establecer ningún tipo de contacto con ellos es básico también. Lo último que haremos será llamar a la Guardia Civil, que con su talante y buenas maneras harán desaparecer esta plaga de su vecindario.

Así que recuerden, los jipis son uno de los mayores peligros a los que se enfrenta la sociedad española y nuestro deber es luchar contra ellos para conseguir el bien común y mantener la felicidad a la que nos ha llevado el Caudillo.

lunes, 17 de mayo de 2010

La canción de Lucy (final)

Lucy ha muerto. Ya no es, era. No tiene sida, tenía. Ahora es un cadáver, un bello cadáver. Tanto que el necrófilo del señor Juan se la ha agenciado mientras la ponía en su bonito ataúd, que es de ébano, oro y chasmir rojo. Lo ha pagado HUMOR, que ha invitado a todos sus amigos a un banquete. Crisitina ha dicho: "Sentimos que aún cuando todas las posibles cuestiones científicas hayan recibido respuesta, nuestros problemas vitales todavía no se han rozado en lo más mínimo. Por supuesto que entonces ya no queda pregunta alguna; y esto es precisamente la respuesta". Todos se la han quedado mirando y un chino le ha tirado una patata hervida, cosa que ha originado en una fenomenal batalla de comida que ha dejado a chinos, europeos y africanos llenos de salsa barbacue. Luego han ido desfilando, sudados, llenos de suciedad y oliendo mal hacia el cementerio, dónde las últimas palabras han sido:

"Qué bien follaba la jodida sidosa"

Luego entre todos han matado al señor Juan y han comido sus entrañas a la plancha, en un acto antropófago y vengativo. Esa es la belleza que nos deja Lucy, el odio, la desesperación, el miedo, el deseo, todo lo convertía en colores que conformaban un arco iris que nos hacia recordar que entre las nubes había algo, un astro Rey que nos sonríe. DEP

lunes, 26 de abril de 2010

La canción del comité

La verdad es que no sabes nunca como afrontar un reto del comité. El comité vive en mi cerebro y está formado por pequeños seres azules, que no se parecen en nada a los pitufos. Es el encargado de hacerme pensar y los tipillos lo hacen mediante unos botones. El problema es que esta todo el día dándole al Juanito Andador y no acaban de atinar. No me quejo. Solamente es un hecho. Conozco la existencia del comité desde siempre, pero antes no se lo explicaba a nadie, por miedo a que pensasen que estaba chalado o algo así. Hoy en día, como todos dudan de mi cordura, lo digo sin ningún tipo de problema. El comité hoy está tranquilo. Se han puesto un recopilatorio de Teenage Funclub que les compré las últimas navidades y creo que alguno se está haciendo un porrillo, tranquilamente y tal. Me miro al espejo y veo como por el mínimo espacio entre la cuenca del ojo y el ojo sale un humillo marihuanero. Son majos, los seres azules que viven en mi cabeza, pero a veces la han liado parda. Como el día aquel con 11 años que me hicieron abrazar a mi bisabuela y a la vez meterme los dedos para vomitarle encima. ¡Asqueroso! Les pregunté de que iban, y se veía que había nacido un nuevo ser y que mientras el resto dormían la siesta (ahora entiendo esas horas y horas empanado mirando a la pared, con la mente en blanco) se puso a tocar botoncicos. Para vengarme cogí un palillo de esos para limpiarte las orejas, lo metí dentro, dentro, dentro, hacia las profundidades del cráneo y, golpee a uno de los seres azules hasta la muerte. Desde entonces me respetan más.

Bueno, me voy, que me obligan a ir a correr hasta el Park Güell y plantarle un beso en la frente al dragoncito ese de colorines.

lunes, 19 de abril de 2010

La canción de Joseph Möntiya

Estupefacción internacional ante el saqueo de Londres
Unos 15.000 islandeses han saqueado la capital británica esta mañana.

Al grito de "¡Por Odín y Thor!", miles de islandeses han desembarcado hoy en Londres, sumiéndola en el caos. Han bajado de sus embarcaciones con forma de dragón hacia las 7 de la mañana en las orillas del Támesis, portando con ellos escudos, espadas y hachas. Al entrar en la ciudad se han dedicado a violar, robar, saquear, romper cruces y sodomizar. Ni la policía ni el ejército han sabido reaccionar a tiempo a la inesperada aparición de los bárbaros islandeses, lo que ha conllevado un próspero botín para los saqueadores. Testigos de sus acciones explican que llevaban largas barbas, cascos con cuernos y astas, además de ir vestidos con pieles y cotas de mallas. Hacia las 3 de la tarde han abandonado la urbe y embarcado en sus barcos rumbos, se espera, a Islandia.

El primer ministro británico, Gordon Brown, ha declarado "Exigimos al gobierno islandés que responda de los actos de sus ciudadanos". Estas palabras han sido rápidamente contestadas por la primera ministra islandesa Jóhanna Sigurðardótti, quien ataviada con un fino vestido de lino que le ha traído su marido de Harrods, ha dicho "Nosotros los islandeses estamos decididos a convertirnos en el cáncer que hará de Europa un lugar más divertido. Primero inventamos a Bjork, luego destrozamos el sistema financiero mundial, entonces nos decidimos a llenar de humo volcánico en continente y hoy es el día en que recuperamos nuestra antigua forma de vida, la de ladrones, ateos y violadores".

El embajador de España en Islandia a podido aclarar a este diario el asunto en sí. "Yo hacia meses que veía que algo raro pasaba. Primero fue el recorte de los impuestos en el hidromiel. Luego la ley por las barbas largas, los cascos con cuernos y las hachas. Y por último la creación del Departamento de Saqueo en la Universidad de Reykyavik. Yo creía que querían convertir toda la isla en una especia de Disneylandia vikinga, pero se ve que no, que lo que querían era joder, como siempre."

El asunto no se queda en Londres o Islandia y ya afecta directamente a España. El presidente catalán, José Montilla, ha propuesto hoy en el Parlament la creación de un cuerpo de Almogávers que asolen el Mediterraneo. "Si los islandeses joden la marrana en los mares del norte, nosotros lo haremos en nuestro charquito", ha explicado en el hemiciclo el mandatario.





miércoles, 14 de abril de 2010

La canción de la lista, la lista

Hay cada día más blogs llenos de odio y los amo. Voy a hacer una lista de cosas que me gustan:

-Los Smiths cuando tenía 14 años y aun no sabía jugar a fútbol.

-Los silbatos.

-Los comis de Odio de Peter Bagge.

-Daniel Clowes.

-El haber abandonado la onicofagia.

-Mi chaquetilla que me compré con 16 años y me va más o menos a día de hoy.

Poema

Madonna menja una poma
al meu jardí.
Està ben despullada ella,
li fotré el pirulí.
Però quina és la meva sorpresa,
quan en mig
de l'acció més desitjada
em faig pipí.

ONÁN te quiere niña. A ti también. Él lo negará, pero os quiere a todas por igual.
¿Regla de oro? ¡NO! De sangre es.

Cada día este blog pierde más y más una lógica discursiva mínimamente ordenada. Se convierte en una especie de experimento de científico loco de película de serie Z, del que tanto puede salir una raza de zombies devora cerebros, como un atractiva rubia platino con poderes mentales. Lo importante es que de él salga algo, porqué si no, nos quedamos sin películas para gordos y chicas que van de roqueras.

Rápidamente mis palabras desaparecen en el vacío, pero recordad quién dijo: "amo al jamón serrano". Fue Perico "el gamba".



MONOS QUE SE HACEN AUTOFELACIONES MIENTRAS SU CUIDADOR ABUSA DE NIÑOS QUE VISITAN EL ZOO.

BENEDICTO DIECISÉIS.

domingo, 11 de abril de 2010

La canción del medio



¡Qué temazo! ¡Qué seriaza! Nuestro amigo Matt nos ha dejado unas cuantas perlas que, personalmente, han cambiado la forma de ver el mundo. Los Simpsons, Futurama y Malcom I.T.M son de lo mejor que hay. Joer, enserio. Es que hace poco reví el último capítulo y me quedé alucinando. Enserio, guau... Mi verbo es absorbido por la genialidad de este americano. Ahora mismo se está formando a mi alrededor un agujero negro que "SLURRRP!", me lleva a una dimensión paralela en la que todo es igual pero sin los Simpsons. Tardo dos horas en suicidarme.

A esto se le llama HOMERNAJE.



"Las mujeres no se casan antes de los dieciocho años, ni los varones hasta que tienen cuatro años más" Tomás Moro en UTOPÍA.

Sigue el texto diciendo que si follas antes del matrimonio la sociedad te trata como a un paria. Eso en el fondo es total. Yo no lo hice hasta que me casé. Y lo disfruté más, porqué tenía los cojones tan cargados que he vivido más de 40 años vendiendo las sobras de mi noche de bodas al Instituto Marqués. ¡Qué de lefa! Ella murió ahogada. Desde entonces sólo voy de putas.






lunes, 5 de abril de 2010

La canción de la tortilla

Ya sé hacer tortillas. Hoy me he hecho dos. La primera, de paté, no me ha acabado de salir (he aprendido que la sartén tenían que estar a tope de caliente neng) pero la segunda de queso (ques en catalán, quesou en inglés) ha sido una maravilla. Y por eso he decidido hacer un post sobre mis tortillas futuras. E invitar a todos mis lectores a una futura jornada tortillera (me encanta la doble lectura de la misma).

Tortilla a la maría

-Igredientes para una persona: marihuana, carne picada, sal, aceite y un huevo.

-Preparación: aliñaremos la carne picada con sal, marihuana (en formato pequeños trocitos rollo como cuando pones albahaca) y un chorritín de aceite. Cocinamos un poco el resultado, dándole la forma de una salchichamburguesa. Batimos los huevos, calentamos la sarten, preparamos la tortilla, poniendo en medio la salchichamburguesa con THC y listos. Psicodélicamente rico.

Tortilla de jamón al oporto

-Ingredientes: jamón en dulce del bueno, un vasito de oporto, sal, aceite y un huevo.

-Preparación: (recomiendo hacer esta receta vestido con tan sólo una toalla alrededor de la cintura). Primero cocinaremos el jamón al oporto. Es sencillo: cogemos una sartén, le ponemos un chorrito pequeñico de aceita, esperamos a que se caliente, metemos el jamón (que previamente habremos cortado a la juliana) y lo hacemos con vertiendo el oporto en la sartén misma. Luego la tortilla la hacemos como tortilla, poniéndole el jamón en medio. ¡Terrível!

Tortilla a la catalana (o truita de la patria)
-Ingredientes: butifarra, sal, aceite, ketchup y un huevo.
-Preparación: abrimos la butifarra y cocinamos en una sartén su interior. Luego, preparamos la tortilla con la butifarra en medio. Es muy importante darle una forma rectangular a la tortilla y que no se vea el interior de butifarra. Una vez que esté hecha la tortilla, la ponemos en un plato y dibujamos cuatro rayas rojas encima, como la bandera de la Corona Aragonesa.

Esto es todo por hoy amigos. Espero que probéis estas deliciosas recetas en vuestro hogares desestructurados y llenos de apestosos insectos muertos. Lo sé, soy adorable.






jueves, 1 de abril de 2010

La canción de Japón

Hoy, queridos lectores, estoy decidido a ilustraros un poco y avanzaré uno de los capítulos de mi libro "El Japón: más que una bandera del movimiento maricón", que saldrá publicado por la Editorial Planeta Urano el próximo 15 de Junio. Espero que lo disfrutéis.

Capítulo VI
Dónde se habla del sushi y su origen



El sushi es uno de los productos típicos del Japón. Nadie puede negar que al oír esas dos bellas sílabas el Imperio del Sol Naciente se les vienen a la cabeza. El sushi, para los que no lo sepan, es una comida resultado de enrollar pescado crudo y arroz con un alga. Así de sencillo y así de rico. ¿Pero porqué pescado crudo? Aquí es dónde este libro, como ya habrán visto en los capítulos anteriores, tiene su mejor baza, ya que contesta de forma rigurosa y científica todas las preguntas que el lector puede hacerse sobre el Japón.
El hecho de la ingesta de pescado crudo por parte de los nipones viene dado por motivos históricos. Como bien sabrán, Japón empezó a estar habitada hará unos 600 o 500 años, más o menos. En esa época, en Asia aun no habían descubierto los barcos y la gente navegaba con unas embarcaciones hechas de troncos de bambú juntados con tendones de panda. Entonces, se dejaban llevar por la corriente y con suerte llegaban a algún sitio. Así que los viajes podían ser muy largos (inicio de la vida en Australia) o muy cortos (de unos 50 metros). El viaje hasta Japón es de un nivel medio. Pero claro, en esas embarcaciones casi no cabía alimento alguno, así que los emigrantes se veían obligados a pescar pescado. Y al no poder hacer fuego (ya que los asiáticos no descubrieron el fuego hasta el 1880) pues se lo comían crudo. Cuando llegaron a Japón, se asentaron, plantaron arroz, lo juntaron con un alga y voilà, tenemos sushi. Sepan ustedes también que la soja es pis de ballena. Enserio, si han comido soja, verán que no es salada. ¿Pero la salsa sí? ¡Una mierda! Es pis de ballena, que lo sé. ¡KIKKOMAN!.

miércoles, 31 de marzo de 2010

La canción de Ben Grimm

La letra "P" no acaba de ir bien en mi teclado. Por otra parte, aquí dejo el programa político del partido que yo, Perico "el Gamba", y otros patriotas preocupados por la imbecilidad imperante en el Reino hemos redactado.
EL FUTURO ES OBESO
-El futuro es obeso.
-Los gordos son quiénes deben controlar todas las relaciones sociales a partir de ahora.
-Los gordos son seres más calmados y pausado que los flacos, ágiles, nerviosos y llenos de una autoestima falsa que el capitalismo les ha inoculado mediante H&M.
-Los gordos son capaces de hibernar y, gracias a eso, acabarán con los gases de efecto invernadero.
-Los gordos son más graciosos que los flacos. Con los gordos gobernando no habría necesidad de Prozac.
-Los gordos pueden pasar largo tiempo sin comer, ya que tienen grandes reservas energéticas almacenadas, así que ser gordo es ecológicamente sostenible.
-Los gordos siempre han sido mejores.





Libros recomendados para entender el programa político:

DENNIS, D. (1995) "Black History for begginers". Dandbury, Writers & Readers Inc.
SPARKS, J. (1977) "Fauna Erótica: Informe sobre la Sexualidad Animal". Madrid, Altalena Editores.
WILSON, R.A. (1998) "Everything is Under Control: Conspirancies, Cults, and Cover-Ups". New York, Harper Collins Publishing.


Las maravillas de Damasco
Un relato de Jacob Thingimm

Era una noche realmente calurosa en Damasco. Para intentar aliviar mi sudor llevaba desde las seis de la tarde tomando gintonincs en la terraza del bar del hotel. Creo que iría por el cuarto cuando se acercó ese hombre. Parecía nórdico, ya que era alto, fuerte, rubio y lucía un enorme bigote que le hacia parecer más mayor de lo que en realidad debía ser. Me pidió si podía prestarle el periódico un momento, ya que quería ir a ver la última película de Kubrick al cine, y no sabía los horarios. Se lo dejé, encantado. Lo miró. "A las once y media empieza la sesión en el Anaplex", me dijo. Al cabo de cinco minutos, ya habíamos decidido ir juntos al cine, ya que ambos resultamos ser biólogos marinos.

Mientras caminábamos por las tranquilas calles de Damasco, me di cuenta de que aquel individuo también era un extraterrestre. No sabía muy bien de que especie. No era Racauliano como yo. ¿Skrull, klingoniano, predator, etístico...? Se lo pregunté. Resultó ser un Skrull. Le pregunté que hacia en la Tierra. Me explicó que le habían mandando a acabar con los Cuatro Fantásticos, pero que después de la enorme paliza que éstos le pegaron no podía volver como un perdedor a Mundo Trono, así que había decidido pedir refugio a la Agencia Terrestre de Refugiados Espaciales (ATRE). Yo entonces le conté lo mio. Como había venido a abducir unas cuantas vacas para montar una heladería en algún satélite tranquilo de Júpiter; como me habían pillado los MIB por robo. Mis años de taxista forzado en Nueva York y el cariño que le cogí a este planeta. "Así que cuando acabé mi condena, también les pedí a los del ATRE que me diesen un visado de refugiado. Lo conseguí ya que había habido un error en la forma del proceso de los MIB y para recompensarme me dieron los papeles. "-acabé.

La película nos gustó.






miércoles, 24 de marzo de 2010

La canción de l'Oratori de Sant Felip Neri

Salto de alegría ya que tengo dos seguidores en el blog, kerzu pone comentarios ingeniosos sobre equidnas en mi blog y, sé que es el Baker Plan. <---MOMENTO DE AUTOFELACIÓN

No tengo mucho más que decir. Pero bueno. Ahora que me he puesto, no dejaré de explicar una interesante historia que me ocurrió ayer:

Estaba yo, se ve, en uno de mis días en que me convierto en un imán para loquillos varios. Sí, tengo esta propiedad psicofísica que se caracteriza por el intento de chalados de todo tipo de entablar algún tipo de contacto conmigo. El primero fue un viejo en el tren que empezó a comentarme que todo lo que dicen los periódicos es mentira. Yo, que soy chaval educado en mis formas y maneras, le di la razón. Entonces el hombre, no contento con mi respuesta, me mostró el ejemplar de diario que estaba leyendo (un 20 minutos, también conocido como insulto intelectual gratuito para la purria que va a trabajar en transporte público) y a comentarme una noticia. Yo, que soy chaval educado en mis formas y maneras, le escuché atentamente. Creo que mi docilidad le resultó aburrida y se puso a molestar a una chica con rasgos indígenas. Luego, caminando hacia mi casa, cerca de la plaza de la Virreina (también conocida como depósito municipal de borrachos, punkis e intelectuales catalanistas de pseudoizquierda que trabajan para algún medio público de la Administración Autonómica) , me abordó un tipo pidiéndome 50 céntimos para llamar. Mi boca quería decir "No pienso colaborar en tu próximo pico de jaco drogadizo ateo y decadente", pero por suerte, o desgracia, me limité a realizar una serie de movimientos (no espasmódicos, no fuese cosa que creyese el sujeto que tenía alguna substancia de esas que tanto le gustan) para indicar que no tenía dinero. Su mirada, llena de odio y rencor, me impactó, pero no tanto como el último ser con el que me topé en mi, ya pseudoaccidentado, regreso al núcleo familiar. ¿Qué pasó? Se preguntará el lector; pues lo siguiente: camino, yo, mirando todo lo que se me cruza y justo en una calle miré hacia una ventana, de una planta baja. Allí, a nivel de calle, vi una cara demacrada por la más profunda chaladura que, para mi sorpresa, fijó sus ojos en mi y lentamente fue siguiendome con la mirada y, lo más preocupante del tema, con un movimiento claro de cabeza. ¡Qué miedo pasé! Me puse a correr, gritando una canción de los simpsons y, al ver la manera como me observaban el resto de los transeuntes, caí de rodillas y clamé a Dios "¡Soy uno de ellos!".